Ya ha llegado el otoño! Parece mentira! Si hace nada que volvíamos de vacaciones y ya estamos metidos de lleno en la vorágine de coles, prisas, trabajos, reuniones, deberes, actividades!
Gracias a Dios hemos tenido uno de los mejores comienzos de curso desde que llevamos niños al colegio y es que este curso, ¡milagro, no ha habido lloros! y no hemos tenido que pasar por este duro y dificil proceso de adaptacion cuando te vas con el corazon encogido de ver llorar con esa pena a tu hijo o hija con la sensación de que les abandonas, así que como os digo el comienzo de curso muy muy bien!
Este mes ha sido un mes de grandes celebraciones, fue el cumple de M., nuestra cuarta hija, que cumplió 4 años y tanto mi marido como yo celebramos nuestros 40 años, y aunque me da rabia y pena decirlo, la vida es así y no se puede negar que el tiempo pasa muy deprisa y aunque nos conservemos los dos bastante bien y tengamos espíritus jóvenes como se dice, la realidad es que ya somos unos cuarentones! Por cierto, gran cura de humildad tuve el otro dia al ir a una tienda con todos y al hablar con la dependienta me contó que ya era abuela y yo le dije que para ser abuela parecía muy joven y ella me contó que había sido madre joven y su hija también y bla, bla, bla, total que al salir mi hija mayor de casi 9a me dijo: "Ala mamá, esa señora ya era abuela y parecía mucho mas joven que tuuuuu!!!"
En fin, que nuestro cumple ha sido motivo de grandes celebraciones con los niños, muchas llamadas de amigos, visitas sorpresa de algunos de ellos y de hermanos y cuñados y la verdad es que nos lo hemos pasado muy bien!
El fin de semana pasado nos fuimos con 3 parejas de amigos de toda la vida y nuestros respectivos hijos a celebrar los 40 de todos, nos lo pasamos genial, hablamos y reímos mucho aunque donde más tiempo pasamos fue en la cocina ya que entre todos sumábamos 22 hijos y claro, se nos solapaba el desayuno con la comida, la comida con la merienda y la merienda con la cena. Era gracioso porque como nos conocemos desde solteros parecía imposible imaginarnos como cuando cenábamos sin interrupciones!
Bueno, y el mes ya se acaba y pronto llegará octubre, el día 11 I, nuestra hija más pequeña, cumplirá un año. Cuando la miro, sí que pienso que el tiempo pasa volando, ¡si parece que fue ayer cuando nació! De hecho parece que fue ayer cuando nacieron todos. Con T. nos reímos al acordarnos de nuestros 4 primeros años de casados, cuando no me quedaba embarazada y estábamos tan preocupados. Solemos decir que Dios se debía reír mucho pensando los planes que tenía para nosotros!